Quizás debí haber sido un animal, o tal vez una roca situado en el fondo del océano, en un lugar como ese hay menos limitaciones a vivir como uno espera.
hay momentos en la vida en que buscamos desahogo en situaciones las cuales nosotros no buscamos, desde ver partir el vagón a destiempo, hasta encontrar cosas nuevas al mirarnos al espejo cada mañana. No miento cuando digo que están pasando cosas muy raras por mi cabeza.
Se veía venir el nudo en la garganta de tanto guardar palabras, buenas y malas, sutiles e inapropiadas. La bomba que guardo dentro no tiene ganas de explotar, debe ser por eso que me cuestiono hasta lo que no puedo llegar a pensar días como los que se vienen, donde el sol brilla sobre la grieta de mis cuestionamientos y decisiones. Siento que el hielo en mis pies dan pié a la llegada del nerviosismo imprevisto al pensar si estoy nadando a favor o en contra de la corriente de mi consecuencia sembrada de hace unos años atrás.
No me dan ganas de morir porque de a poco estoy aprendiendo a vivir, respirar es del común de todos por eso quiero ser de los pocos que aprenden a vivir el día a día, sin ataduras, sin cuestionamientos, enterrando las dudas y dejando florecer las cosas que realmente quiero hacer.
Creo que aún me queda un poco de tiempo, puede que me tome la vida a la ligera, pero es que no tengo razón alguna para fastidiarla. Antes tenía muchas razones para querer ver llegar el sol día a día, pero ahora, le ruego al cielo que no me aleje las estrellas mientras me desahogo mirando las estrellas.
Una hora, dos horas, tres horas, y así se va el tiempo, que lo llego a confundir con los pájaros así como los veo volar por los cielos, creo que ya no dependeré de éste, me aburrió saber que haga lo que haga las razones pasan en frente de mi y ahí me quedo sin atreverme a nada, si bien antes era capaz de mucho más, ahora pienso un poco más las cosas, me doy motivos no necesarios para mantener la mente ocupada en cualquier cosa, lo que me mantiene ajetreado es saber que no sigo estereotipos ni menos falsas creencias, pero en algo tengo que creer, a alguien le tengo que rendir ofrendas, a alguien tengo que confiar días como estos a los cuales nunca quise que llegaran.
Seguiré guardando las lágrimas en mi pecho días como éstos, vendrán peores, o más peores, aunque tengo el presentimiento que entre tantas cosas malas algo bueno tengo que rescatar.
Creí saber que era el suelo quién me hablaba mientras caminaba, más no es real pensar que el sol se esconde por debajo de nuestros pies. Otra semana agotadora contando los segundos, es por eso que las aves vuelan con la luz verde del semaforo. Algo esconde el tipo que lustra ahí en la esquina, si no fuera por su bigote, juraría que podría ser hasta el mismo presidente. Le encanta sobrecargar la dosis de pasta de zapatos, para que así no podamos intentar tocar el cielo.
Soy quien más victorias posee en el cuerpo, soy la persona indicada para levantar tal trofeo, soy quien más cicatrices posee en el alma, por creer saber dar el golpe final a esta agonía, soy el único que no disfruta de esta catarsis colectiva que se está comiendo a la gente. Soy el indicado que sabe disparar las palabras exactas en momentos de incertidumbre. Tengo un pueblo entero a mi pies que vive en mi cabeza, son ellos quienes me motivan a seguir la misma lucha que tengo desde pequeño, llevo el puño ensangrentado y una mente rota poco cuerda. pero aún así la gente me respeta. Soy el único campeón invicto en ganarle al miedo, no tengo a nadie con quién festejar ya que a este mundo llegué solo, y así espero irme, con los brazos en alto sabiendo que le gané a esta vida, y que voy por la otra.
A mi me bendijeron los dioses del más allá, por eso soy sub-normal al resto, respiro más de lo común porque el aire lo aprovecho, a veces ni me hes necesario ya que el corazón bombea por la vista, soy más sensible porque sí creo en las personas, en las sonrisas y en cómo hablan las miradas por si solas. Entrego lo que está a mi alcance, siempre y cuando no sea demasiado tarde. ¡Quiero ser el primero en habitar la Luna!, y quién no si allá nadie guarda rencores, pocos podrían vivir tan lejos de las necesidades creadas por uno mismo, muchos prefieren eso en vez de aprovechar el tiempo en aprender a vivir.
La magia está en ser alguien sencillo, que no busca ni encuentra nada de nadie, vivir una vida plena se basa en eso, hablar cuando no te quieran escuchar y dejar un mensaje provechoso, un legado que trascienda con los días, con las horas, creo que más aún, con actos concretos, como escribir sin ser leído, o más bien, sin ser entendido.
Que hacer cuando creemos estar en lo correcto, somos sordos ante situaciones que pensamos tener controladas, como un pájaro que se equivoca de dirección, eso si, rara vez nos enfrentamos y damos la cara, mientras podamos vivir de argumentos, lo haremos, no me cabe duda que en un mundo como éste, donde reina el egoismo y la individualidad, difícil que nos valoren por como respiramos y esperamos el mañana.
Cuando llegará el día en que esperemos al sol con los brazos abiertos, cuando seremos capaces de mirar de frente y empezar a inculcar valores en vez de rencores. Confieso tener un corazón cubierto en cicatrices de decepciones y falsos sentimientos. Nadie es perfecto y menos yo, pero creo en mi palabra y en lo que hago. Llegará el momento en que los verdaderos pájaros vuelven conmigo, para así compartir historias, sonrisas y lágrimas, si es necesario.